Resultado del combate frontal a la delincuencia, agentes de las secretarías de Seguridad Pública (SSP) y de la Defensa Nacional (Defensa), así como de la Policía Municipal de Salvador Escalante, detuvieron a una persona extranjera, presunta integrante y líder delincuencial de la región en posesión de tres armas de fuego, dos motocicletas, droga y una granada de fragmentación.
De acuerdo con un comunicado, derivado de recorridos para la disuasión del delito en la localidad de Zirahuén, personal de la Guardia Civil, Ejército Mexicano y la Policía Municipal realizó el aseguramiento de un hombre, originario del país de Colombia, que portaba insignias de una célula delictiva.
El ahora indiciado llevaba consigo una maleta, en la cual se localizó un fusil calibre 7.62X39 y dos pistolas calibres .9 y .22 milímetros, así como cartuchos útiles y cargadores; además, droga, equipo táctico un aditamento lanzagranadas y una granada de fragmentación.
Al detenido se le relaciona como presunto líder un grupo delincuencial que opera en la región y, junto a lo decomisado, fue presentado ante la autoridad correspondiente para llevar a cabo las diligencias respectivas.
La detención se enmarca dentro de los esfuerzos del Plan Paricutín, una estrategia de seguridad implementada por la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán para mantener el orden y la tranquilidad en el territorio. Este plan, que involucra a diversas fuerzas de seguridad, ha logrado desarticular varias células delictivas y reducir los índices de violencia en la entidad.
El arresto del presunto líder colombiano es un golpe significativo a la estructura criminal que operaba en la región de Salvador Escalante. Las autoridades esperan que esta detención contribuya a debilitar aún más a los grupos delincuenciales que han intentado expandir su influencia en Michoacán.
Expertos en seguridad señalan que la presencia de líderes delictivos extranjeros en México es un fenómeno que ha ido en aumento en los últimos años, lo que representa un desafío adicional para las fuerzas del orden. La coordinación entre los diferentes cuerpos policiales y militares, como se evidenció en este operativo, es fundamental para hacer frente a estas amenazas.
Las investigaciones continuarán para determinar los vínculos y alcances del grupo delictivo al que pertenecía el detenido, con el objetivo de desmantelar por completo esta célula criminal y evitar que siga causando estragos en la región.












