El Oriental de Monagas publicó recientemente un editorial que aborda un tema crucial: la indiferencia que la sociedad muestra hacia las personas sin hogar. El texto resalta cómo nos hemos acostumbrado a verlos en las calles, convirtiéndolos casi en parte del mobiliario urbano, y cómo nos hacemos los ciegos y los mudos ante su situación.
La invitación que se plantea en el editorial es a amar al prójimo, a tener empatía y a no ignorar a quienes se encuentran en situación de calle. Es una llamada a la conciencia y a la acción, a no normalizar la pobreza extrema y a reconocer la humanidad en cada persona, sin importar su condición.
Lamentablemente, la falta de empatía y la indiferencia hacia las personas sin hogar es un fenómeno generalizado en muchas sociedades. Nos hemos acostumbrado a verlos como parte del paisaje urbano, sin detenernos a reflexionar sobre las causas y las posibles soluciones a esta problemática.
Expertos en temas sociales y de derechos humanos coinciden en que es crucial abordar este problema de manera integral, atendiendo no solo las necesidades básicas de las personas sin hogar, sino también sus aspectos emocionales, de salud y de reinserción social. Se requiere una respuesta multidisciplinaria que involucre a diferentes actores, desde el gobierno hasta la sociedad civil.
Algunas de las acciones que se han propuesto incluyen la creación de albergues y comedores comunitarios, programas de asistencia psicológica y médica, capacitación laboral y apoyo en la búsqueda de empleo, entre otras iniciativas. Además, es fundamental sensibilizar a la población sobre la importancia de la empatía y la solidaridad hacia quienes se encuentran en situación de calle.
El editorial de El Oriental de Monagas es un llamado a la acción, a no permanecer indiferentes ante la realidad de las personas sin hogar. Es una invitación a amar al prójimo, a reconocer su humanidad y a trabajar juntos para encontrar soluciones duraderas a este complejo problema social.











