México ha enviado un cargamento de 85 mil barriles de crudo a Cuba, en medio de la crisis que enfrenta Venezuela, que hasta hace poco era el principal proveedor de hidrocarburos a la isla. El petrolero Ocean Mariner, propiedad de Pemex, zarpó el 5 de enero de la terminal de Coatzacoalcos, Veracruz, y llegó este viernes a la refinería Ñico López en La Habana.
La Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que ante la crisis en Venezuela, "evidentemente México se vuelve un proveedor importante" de petróleo a Cuba. Estas entregas se realizan bajo contratos o un esquema de "ayuda humanitaria", aunque el Gobierno mexicano no ha hecho públicos los detalles de estos acuerdos.
La llegada del cargamento de crudo a Cuba se produce en un contexto de tensión, luego de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas y el control que Estados Unidos ha tomado sobre el petróleo de Venezuela, que hasta hace poco era el principal proveedor de hidrocarburos a la isla.
Desde el año 2000, Cuba aseguraba su suministro de petróleo mediante un acuerdo con Venezuela, a cambio del envío de médicos, maestros y otros profesionales a ese país. Sin embargo, la crisis política y económica que enfrenta Venezuela ha obligado a Cuba a buscar nuevos proveedores, como México.
El experto en seguridad nacional Raúl Benítez Manaut advirtió que el envío de petróleo mexicano a Cuba podría ser visto por Estados Unidos como una amenaza, y que el Gobierno de México podría enfrentar presiones para "cortar el abastecimiento" a la isla. Esto se suma a las recientes advertencias del expresidente Donald Trump, quien amenazó con ataques terrestres a México si no actúa "más enérgicamente" contra el narcotráfico.
En este contexto, la relación entre México y Cuba, así como el suministro de petróleo a la isla, se han convertido en un delicado tema geopolítico que podría tener implicaciones en las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos.












