La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del dictador Nicolás Maduro, ha generado preocupación entre expertos en relaciones internacionales. Si bien la acción produjo alegría entre millones de venezolanos que anhelaban la salida del régimen, también ha despertado temores de que este episodio siente un peligroso precedente que debilite las normas internacionales.
La operación podría abrir la puerta para que otras potencias justifiquen acciones militares en regiones donde consideren tener intereses estratégicos o esferas de influencia, como el caso de Rusia en Ucrania o China en Taiwán. Esto pondría en riesgo el orden internacional basado en reglas, que fue establecido tras las devastadoras guerras mundiales del siglo XX.
"La erosión de las normas internacionales pone en peligro todo el sistema que se construyó para evitar conflictos a gran escala", advirtió John Mearsheimer, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Chicago. "Si Estados Unidos puede invadir Venezuela sin el respaldo de la ONU, otras potencias podrían hacer lo mismo en otras partes del mundo, lo cual sería sumamente peligroso".
Analistas señalan que las decisiones finales de Washington en Venezuela serán clave para determinar si la intervención tuvo como único objetivo la extracción de recursos naturales o también el restablecimiento de la democracia en el país. En cualquier caso, el precedente ya está sentado y podría tener graves consecuencias a nivel global.
"Estamos ante un momento crítico para el orden internacional. Lo que haga Estados Unidos en Venezuela marcará un rumbo que otros países podrían seguir en el futuro", advirtió Samantha Power, ex embajadora de Estados Unidos ante la ONU.
Expertos coinciden en que la comunidad internacional deberá estar atenta a los próximos pasos de Washington y sus aliados, con el fin de evitar que la intervención en Venezuela se convierta en un ejemplo legitimador para futuras acciones que desconozcan el derecho internacional.












