El gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, ha dado pasos importantes para reducir la tensión en la región del Caribe. En los últimos días, se han registrado varios hechos que apuntan a un acercamiento entre Caracas y Washington.
En primer lugar, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que suspendía los ataques previstos contra Venezuela, luego de que el gobierno interino liberara a un "número importante" de presos políticos. Trump calificó este gesto como "muy importante e inteligente" y señaló que es una muestra de que Venezuela está "buscando la paz".
Asimismo, el gobierno de Delcy Rodríguez informó que ha decidido iniciar un "proceso exploratorio de carácter diplomático" con Estados Unidos, con el objetivo de restablecer las misiones diplomáticas en ambos países. Las relaciones entre Caracas y Washington se rompieron en 2019.
Según el comunicado del canciller Yván Gil, una delegación diplomática estadounidense ya ha llegado a Venezuela, y el gobierno interino también enviará una representación a Washington. Esto marca un importante paso hacia la normalización de las relaciones entre ambos países.
En medio de estas concesiones, la presidenta interina Delcy Rodríguez intentó mostrarse firme y negó que su gobierno esté "subordinado" o "sometido" a Estados Unidos. Aseguró que mantienen "compromiso y lealtad" con Nicolás Maduro, y que durante el operativo estadounidense que llevó a su captura, "nadie se entregó" y "hubo combate".
Sin embargo, Trump se felicitó por la "cooperación" de Venezuela, especialmente en lo relacionado a la "reconstrucción de las infraestructuras petroleras y gasíferas". De hecho, el mandatario estadounidense ya se está reuniendo con ejecutivos de importantes empresas petroleras para trazar el futuro del sector en Venezuela.
Según Trump, estas compañías estarían dispuestas a invertir hasta 100.000 millones de dólares para reactivar la explotación petrolera venezolana, que en la actualidad apenas produce un millón de barriles diarios, muy por debajo de sus niveles históricos.
No obstante, algunos analistas señalan que la industria petrolera no invertirá hasta que haya un gobierno estable y un régimen fiscal claro en Venezuela. Por ahora, el gobierno interino de Delcy Rodríguez parece estar dando pasos en esa dirección, buscando acercarse a Washington y reducir la tensión en la región.












