El sector del transporte público en Perú atraviesa una grave crisis debido a la escalada de extorsiones y ataques por parte de bandas criminales. Según reveló Martín Ojeda, representante de Transportistas Unidos, unas 10 empresas de transporte ya han tenido que cerrar por no poder hacer frente a estas amenazas.
Ojeda explicó que los ataques a los transportistas se producen principalmente entre las 5 o 6 de la tarde y las 11:30 de la noche, cuando la flota se encuentra en la oscuridad. Denunció que la Policía no está coordinando bien con las comisarías para proteger los llamados "corredores seguros".
Como consecuencia de esta situación, los transportistas han anunciado un nuevo paro para el próximo jueves 15 de enero. Según las estimaciones de Ojeda, unas 12 mil unidades de transporte público no saldrán a las calles ese día.
El dirigente señaló que el plan del presidente José Jerí para resguardar a los transportistas no ha funcionado y que, además, las bandas criminales han subido el precio de los cupos que deben pagar las empresas, exigiendo ahora 30 soles diarios por cada bus.
Ojeda afirmó que la medida de paro será acatada por empresas de los conos norte, sur, este y centro de la capital. Espera que sea una "marcha pacífica para un cambio que se debe dar sí o sí", y expresó su respeto por el general PNP Víctor Revoredo, aunque considera que en la prevención "no pasa nada".
La crisis del transporte público en Perú se agrava por la violencia e inseguridad que enfrentan los transportistas, quienes se ven obligados a pagar cupos a bandas criminales para poder operar. Ante la falta de una solución efectiva por parte de las autoridades, los transportistas se ven obligados a tomar medidas drásticas como el anunciado paro del próximo 15 de enero.












