El exejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, ha sido trasladado de recinto penitenciario como medida para proteger su integridad física ante presuntos planes de otros reclusos de atentar contra su vida.
La información fue proporcionada por la Dirección General de Régimen Penitenciario de Bolivia, que mediante un comunicado precisó que el exdirigente fue movido a otro centro carcelario por razones de seguridad. Según las autoridades, existe el riesgo de que Huarachi pueda ser víctima de un atentado por parte de otros presos.
Huarachi, quien fue uno de los líderes sindicales más influyentes de Bolivia, se encuentra detenido desde hace varios meses acusado de presuntos delitos relacionados con su gestión al frente de la COB. Su traslado a otro penal se da en medio de un contexto de creciente violencia y hacinamiento en las cárceles bolivianas.
Las autoridades penitenciarias no han dado mayores detalles sobre los supuestos planes de ataque contra el exdirigente sindical. Sin embargo, han asegurado que tomarán todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad y evitar que pueda ser agredido por otros internos.
El traslado de Huarachi se produce en un momento en que Bolivia enfrenta una crisis carcelaria agravada por la pandemia de COVID-19, con denuncias recurrentes de violencia, motines y precarias condiciones de reclusión. Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre el riesgo que corren los presos, especialmente aquellos que se encuentran detenidos por razones políticas.











