El Ministerio de Hidrocarburos y Petróleos de Venezuela (Pdvsa) informó este viernes que, como parte de una operación conjunta con Estados Unidos, el buque petrolero Minerva, que había salido del país "sin pago ni autorización de las autoridades", está regresando a aguas venezolanas para su resguardo y las acciones pertinentes.
En un comunicado conjunto, Caracas y Washington calificaron la maniobra como una "exitosa operación en conjunto". "Gracias a esta primera exitosa operación, el buque se encuentra navegando de regreso a aguas venezolanas para su resguardo y acciones pertinentes", señaló el texto oficial.
El anuncio se produce luego de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmara que fuerzas de su país interceptaron al petrolero Olina en aguas del Caribe "en coordinación con las autoridades interinas de Venezuela", tras salir sin la autorización correspondiente. Indicó que el crudo transportado será vendido a través del GREAT Energy Deal, un mecanismo creado por su administración para tales ventas.
La operación, ejecutada antes del amanecer, incluyó la participación de infantes de Marina que partieron en helicópteros desde el portaviones USS Gerald R. Ford para ejecutar el abordaje. El Comando Sur de Estados Unidos aseguró que la acción se llevó a cabo sin resistencia y envía un "mensaje claro" de que "no existe refugio seguro para los criminales", en el marco de los esfuerzos para combatir "actividades ilegales transnacionales" en el hemisferio occidental.
Según lo informado, el buque Olina, antes llamado Minerva M, está sancionado por Estados Unidos por su presunto papel en la financiación de la guerra de Rusia en Ucrania mediante el transporte de exportaciones energéticas rusas a mercados extranjeros.
La operación entre Caracas y Washington ocurre el mismo día en que el gobierno de Delcy Rodríguez anunció un proceso diplomático exploratorio con EE. UU. para restablecer las misiones diplomáticas, tras el ataque estadounidense que capturó a Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Este episodio evidencia la complejidad de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, marcadas por tensiones y desconfianza, pero también la posibilidad de cooperación en temas específicos, como la recuperación de activos vinculados a actividades ilegales. La coordinación entre ambos países en esta operación podría sentar las bases para un diálogo más amplio y productivo en el futuro.











