El tribunal tercero de Sentencia de San Salvador condenó a diez años de prisión a Roxana Araceli Santos Vásquez por un delito ambiental relacionado con la contaminación del Lago de Suchitlán, también conocido como el embalse Cerrón Grande, en El Salvador.
Esta sentencia se produce en medio de los esfuerzos coordinados del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Ministerio de la Defensa Nacional, el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) para retirar la basura y los desechos sólidos que se han acumulado en este importante cuerpo de agua del país.
Según informó el MOP, las labores de limpieza incluyen la extracción de residuos flotantes, principalmente plástico, ramas y basura arrastrada por corrientes de agua y sistemas de drenaje, mediante el uso de maquinaria especializada y cuadrillas técnicas. Estas acciones forman parte de un esfuerzo conjunto y sostenido para preservar el medioambiente y reducir los niveles de contaminación en el Lago de Suchitlán.
El lago ha enfrentado en los últimos años una acumulación constante de desechos sólidos, lo que ha generado afectaciones al ecosistema, la pesca artesanal, la navegación y el turismo en las comunidades aledañas. A esta problemática se suma la proliferación de vegetación acuática, que complica aún más la conservación del espejo de agua.
Las autoridades señalaron que gran parte de la basura que llega al lago tiene su origen en desechos arrojados en calles, carreteras y drenajes, los cuales son arrastrados por las lluvias hacia ríos y embalses. En ese sentido, reiteraron el llamado a la población a asumir responsabilidad ambiental y evitar prácticas que contribuyan a la contaminación.
El MOP aseguró que las labores de limpieza continuarán en coordinación con otras instituciones del Estado, como parte del compromiso gubernamental de proteger los recursos naturales y mejorar las condiciones ambientales en zonas de alto valor ecológico y social.
La condena de diez años de prisión impuesta a Roxana Araceli Santos Vásquez envía un mensaje claro sobre la gravedad de los delitos ambientales y la determinación de las autoridades salvadoreñas por hacer cumplir la ley y preservar el medioambiente. Este caso se suma a los esfuerzos en curso para limpiar y recuperar el Lago de Suchitlán, un recurso hídrico vital para las comunidades locales y el país en general.












