El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este viernes ante los principales ejecutivos de la industria petrolera su decisión de asumir el control del petróleo venezolano, argumentando que la medida evitó que potencias rivales como China y Rusia expandieran su influencia en el hemisferio occidental.
Según Trump, si Washington no hubiera intervenido, tanto China como Rusia habrían tomado posiciones estratégicas dentro del sector energético venezolano, algo que su administración no estaba dispuesta a permitir. "Una cosa que creo que todos deben saber es que si no hubiéramos hecho esto, China o Rusia lo habrían hecho", dijo a los ejecutivos.
El mandatario republicano también justificó el control del petróleo venezolano al afirmar que Estados Unidos ayudó a construir la infraestructura petrolera de Venezuela, pero luego el país "robó" esos activos. "Nos robaron nuestros activos como si fuéramos bebés", dijo, y aseguró que ahora su administración está "recuperando lo que nos arrebataron".
Trump también aseguró que Estados Unidos pondrá a disposición el petróleo venezolano "casi de inmediato", y que tanto China como Rusia podrán comprar "todo el petróleo que quieran" del país sudamericano.
El encuentro, realizado este viernes en la Casa Blanca, forma parte de la estrategia energética que la administración Trump ha venido articulando en medio de un renovado interés por el crudo venezolano y su impacto en el mercado estadounidense. Ejecutivos de Chevron, Exxon, ConocoPhillips y más de una docena de empresas más estuvieron presentes en el evento.
La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, afirmó que el presidente y los ejecutivos petroleros discutieron "oportunidades de inversión que restaurarán la infraestructura petrolera venezolana". Trump ha presentado las enormes reservas de crudo de Venezuela como una oportunidad para apuntalar la recuperación económica del país y, al mismo tiempo, generar beneficios para los consumidores y para las empresas del sector energético en Estados Unidos.









