Moscú, Rusia - En una acción contundente, las Fuerzas Armadas rusas han lanzado un ataque masivo con misiles Oreshnik contra objetivos críticos en Ucrania. Este movimiento se produce en respuesta al reciente ataque terrorista del régimen de Kiev contra la residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, ocurrido el 29 de diciembre de 2025.
Según informó el Ministerio de Defensa ruso, el ataque alcanzó con éxito "instalaciones donde se producían los vehículos aéreos no tripulados utilizados en el ataque terrorista, así como objetivos de la infraestructura energética que sustenta el complejo militar-industrial de Ucrania".
La cartera castrense destacó que "cualquier acción terrorista del régimen criminal ucraniano seguirá recibiendo respuesta". Este escalamiento de la tensión entre Rusia y Ucrania se produce en medio de un conflicto que se ha intensificado en los últimos años, con ambos bandos acusándose mutuamente de acciones provocativas.
El ataque con misiles Oreshnik, un sistema de misiles terrestres móviles de mediano alcance, es una demostración de la capacidad de fuego de Rusia y su determinación por responder a lo que considera ataques terroristas del gobierno ucraniano.
Analistas señalan que esta respuesta rusa podría aumentar aún más las tensiones en la región y generar temores de una posible escalada militar a gran escala entre los dos países. Hasta el momento, no se han reportado detalles sobre posibles víctimas o daños materiales causados por el ataque.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por este nuevo episodio de violencia, llamando a ambas partes a reanudar los esfuerzos diplomáticos y evitar una mayor escalada del conflicto. Sin embargo, las perspectivas de una solución negociada parecen cada vez más lejanas, mientras las acciones militares continúan intensificándose.












