El Partido Nacional de Honduras ha lanzado duras acusaciones contra el partido gobernante Libertad y Refundación (Libre), afirmando que este último estaría intentando secuestrar las urnas electorales para realizar un conteo voto por voto desde el Congreso Nacional.
Según el jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, esta acción sería "totalmente ilegal" y formaría parte de los abusos y violaciones a la ley que Libre estaría cometiendo al concluir su mandato.
Zambrano hizo un llamado directo a la presidenta Xiomara Castro para que no se preste "a cometer delitos sancionando y mandando a publicar un decreto ilegal" al final de su gobierno. Asimismo, exigió que las Fuerzas Armadas de Honduras cumplan con su "mandato constitucional y resguarden el material electoral en el Consejo Nacional Electoral".
El líder nacionalista acusó al presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, de haber realizado una reunión "de amigos de Libre" donde no hubo quórum legal y se "usurparon curules y violentaron el principio de representación popular". Por lo tanto, todo lo aprobado en esa sesión sería "nulo, ilegal e inconstitucional".
Zambrano afirmó que Libre está "concluyendo su mandato de la misma forma en que lo inició hace cuatro años: manejando el Congreso Nacional de manera ilegal y abusiva". Además, reiteró que el pueblo hondureño ya eligió a Nasry Asfura como presidente electo de la República.
Esta escalada de tensión entre los dos principales partidos políticos de Honduras se produce en un momento crítico, cuando el país se prepara para la transición de poder después de las elecciones celebradas en noviembre de 2021. Ambas partes parecen dispuestas a defender sus posiciones, lo que podría generar una crisis institucional de difícil resolución.










