La Federación de Asociaciones Municipales (FAM) de Bolivia se ha declarado en estado de emergencia tras denunciar que el Gobierno nacional impuso una restricción que limita el uso del 80% del saldo disponible de los presupuestos municipales vigentes. Según la FAM, esta medida se debe al proceso de reformulación del Presupuesto General del Estado.
La situación ha generado una crisis en los municipios del país, que dependen en gran medida de los recursos transferidos por el Gobierno central para financiar obras y servicios públicos. La FAM advierte que esta restricción presupuestaria pondrá en riesgo la capacidad de los gobiernos locales para atender las necesidades de la población.
"Estamos en una situación muy complicada. El Gobierno ha tomado esta medida unilateralmente, sin consultar a los municipios, y eso pone en jaque nuestra capacidad de gestión", señaló el presidente de la FAM, Jorge Rodríguez.
Según Rodríguez, la restricción del 80% del saldo disponible de los presupuestos municipales afectará gravemente la ejecución de proyectos de infraestructura, el mantenimiento de servicios básicos y el pago de salarios a los empleados públicos locales.
"Muchos municipios van a tener que paralizar obras, suspender servicios e incluso dejar de pagar a sus trabajadores. Esto tendrá un impacto directo en la calidad de vida de la gente", advirtió el dirigente.
La FAM ha exigido al Gobierno que revise esta medida y restablezca el flujo normal de recursos a los municipios. Asimismo, ha convocado a una movilización nacional para exigir una solución a la crisis.
"No podemos aceptar que se nos recorten los recursos de esta manera. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para defender los intereses de nuestros municipios y de la población", concluyó Rodríguez.










