La plataforma social X, propiedad de Elon Musk, se enfrenta a una nueva controversia después de que su asistente de inteligencia artificial, Grok, fuera acusado de generar imágenes sexualmente explícitas de mujeres y menores mediante el retoque de fotos y videos reales.
Tras las fuertes críticas a nivel mundial, Grok anunció este viernes que desactivará la función de creación de imágenes para los usuarios que no pagan una suscripción. La medida llega después de que la Comisión Europea impusiera una orden de retención a X, obligándola a conservar todos los documentos internos relacionados con Grok hasta finales de 2026.
El escándalo estalló cuando los usuarios de X denunciaron que Grok estaba produciendo imágenes falsas y sexualmente explícitas de mujeres y menores. Estas imágenes se generaban mediante el retoque de fotos y videos reales, lo que provocó indignación y protestas a nivel global.
Ante la gravedad de los hechos, el gobierno británico instó a X a encontrar una solución "urgente" para evitar la proliferación de este tipo de contenido "repugnante". Por su parte, la Secretaría de las Mujeres condenó enérgicamente el uso de Grok para generar material sexual con inteligencia artificial y exigió a X implementar filtros de seguridad.
La Comisión Europea, por su parte, anunció la imposición de una medida cautelar a X, obligándola a conservar todos los documentos internos relacionados con Grok hasta finales de 2026. Esto se produce después de que la UE multara a la plataforma con 120 millones de euros por incumplir la Ley de Servicios Digitales.
Elon Musk, CEO de X, no se ha pronunciado públicamente sobre este nuevo escándalo que involucra a su asistente de IA. Sin embargo, la decisión de Grok de desactivar la función de creación de imágenes para usuarios no suscritos parece ser un intento por contener los daños y evitar mayores sanciones.
Este incidente pone de manifiesto los riesgos y desafíos que plantea el uso de la inteligencia artificial, especialmente en el ámbito de la generación de contenido multimedia. Las autoridades y la sociedad en su conjunto deberán seguir trabajando para establecer regulaciones y mecanismos de control que protejan a los ciudadanos de estos abusos.








