Una impresionante nevada azotó la región central de Rusia, dejando una cantidad de nieve sin precedentes que paralizó el tráfico terrestre y aéreo. En la capital, Moscú, se rompieron varios récords históricos de precipitaciones.
Según el meteorólogo Tishkovets, la estación meteorológica principal de Moscú, ubicada en la VDNJ, registró 22 milímetros de nieve, lo que equivale al 42% de la norma mensual. Este dato superó el récord anterior, establecido en 1976, cuando la ciudad registró 12,9 milímetros de nieve.
De hecho, la nevada estuvo a tan solo un milímetro de igualar el récord diario de enero, vigente desde 1970. "Moscú no ha vivido un Armagedón de nieve como este en pleno invierno en los últimos 56 años", enfatizó Tishkovets.
La situación fue similar en otras localidades de la región de Moscú. En Kolomna y Mozhaisk, los meteorólogos registraron cantidades sin precedentes de precipitaciones. En la nueva zona de Moscú, en Vnúkovo, cayeron 32 milímetros de nieve, mientras que en Dolgoprudni se alcanzó el récord regional con 33 milímetros, lo que representa el 62% de la norma de todo enero.
Esta impresionante nevada paralizó el tráfico terrestre y aéreo en la región central de Rusia. Las autoridades tuvieron que movilizar a miles de trabajadores y maquinaria pesada para intentar despejar las calles y las pistas de los aeropuertos. Sin embargo, los retrasos y cancelaciones de vuelos fueron inevitables.
Los expertos atribuyen esta nevada histórica a la combinación de varios factores meteorológicos, como la llegada de masas de aire frío y húmedo desde el Ártico. Según los pronósticos, las nevadas continuarán en los próximos días, lo que mantendrá en jaque a la región.












