El arzobispo José Domingo Ulloa hizo un llamado a honrar el legado de los mártires del 9 de enero de 1964, destacando que esta fecha no solo es un recuerdo del pasado, sino un "compromiso permanente con la verdad, la justicia y el amor a la patria".
Durante los actos conmemorativos, el arzobispo exhortó a la ciudadanía a combatir la corrupción, proteger a los más vulnerables y custodiar los intereses nacionales, como parte del legado dejado por quienes dieron su vida en defensa de la democracia y la libertad.
"El 9 de enero no es solo un recuerdo del pasado, es un compromiso permanente con la verdad, la justicia y el amor a la patria", expresó Ulloa, resaltando la importancia de mantener viva la memoria de aquellos que fueron asesinados durante las protestas de 1964 en contra del régimen militar.
La conmemoración del 9 de enero es un momento clave para reflexionar sobre el sacrificio de los mártires y reafirmar el compromiso con los valores que ellos defendieron. El arzobispo hizo un llamado a la sociedad a honrar su legado, trabajando unidos para erradicar la corrupción, proteger a los más vulnerables y anteponer los intereses nacionales por encima de cualquier otro interés.
"Debemos custodiar los intereses nacionales como parte del legado de los mártires", enfatizó Ulloa, recordando que la lucha por la democracia y la justicia sigue siendo un desafío constante en el país.
La exhortación del arzobispo resuena como un eco de la valentía y el compromiso de aquellos que ofrendaron sus vidas por un futuro más justo y equitativo. Su llamado a la acción es un recordatorio de que el 9 de enero no es solo una fecha conmemorativa, sino un compromiso permanente con los valores que dieron origen a esta trágica, pero heroica, gesta.










