El Gobierno boliviano ha advertido que los bloqueos de caminos que se han registrado en el país están afectando gravemente no sólo la economía, sino también la imagen internacional de Bolivia.
Pablo Camacho, director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), lamentó que estas medidas de presión estén generando "pérdidas millonarias" y dañando la reputación del país en un momento clave.
"Las pérdidas son millonarias, pero aquí lo que no se puede recuperar es la imagen [del país]", señaló Camacho, haciendo un llamado a los manifestantes a levantar los bloqueos y permitir la libre circulación.
Estos bloqueos de carreteras se han registrado en varias regiones de Bolivia en las últimas semanas, como parte de protestas y reclamos de diferentes sectores sociales y políticos. Si bien algunos han sido levantados tras acuerdos, otros persisten y están generando graves problemas de desabastecimiento y parálisis económica.
El Gobierno ha insistido en que estos bloqueos afectan gravemente la imagen de Bolivia en el exterior, en un momento en que se busca superar la crisis económica y sanitaria provocada por la pandemia de COVID-19. Las autoridades temen que la percepción negativa del país en el extranjero pueda impactar en la atracción de inversiones y el turismo, elementos clave para la reactivación.
Camacho advirtió que las "pérdidas son millonarias" debido a la interrupción del transporte de mercancías y la movilidad de las personas. Sectores como la agroindustria, la minería y el comercio han sido fuertemente golpeados por estos bloqueos de carreteras.
El Gobierno ha hecho un llamado a la población a levantar estas medidas de presión y privilegiar el diálogo para resolver los conflictos. Las autoridades temen que la imagen de inestabilidad política y social que proyecta Bolivia en el exterior pueda tener graves consecuencias económicas a mediano y largo plazo.











