El papa León XIV expresó este viernes su "grave preocupación" por la escalada de tensiones en el Caribe y el Pacífico, y exhortó a la comunidad internacional a respetar la voluntad del pueblo de Venezuela, en un contexto marcado por decisiones militares, reacomodos diplomáticos y señales políticas desde Washington.
Durante su audiencia con el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, el pontífice advirtió sobre los riesgos del uso creciente de la fuerza como instrumento para resolver disputas internacionales y llamó a priorizar soluciones políticas pacíficas que garanticen estabilidad y respeto a los derechos humanos.
"La escalada de tensiones en el mar Caribe y a lo largo de la costa pacífica americana es motivo de grave preocupación. Esto se refiere en particular a Venezuela, a la luz de los acontecimientos recientes", afirmó León XIV.
El papa renovó su llamado a salvaguardar los derechos humanos y civiles de todos los venezolanos y a garantizar un futuro de estabilidad y concordia, al tiempo que cuestionó la normalización de la guerra como mecanismo de política exterior.
León XIV advirtió que se ha debilitado el principio internacional, establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohíbe el uso de la fuerza para violar fronteras ajenas. "La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende", lamentó el obispo de Roma, quien alertó sobre el reemplazo de la diplomacia del diálogo por una diplomacia basada en la coerción.
Sus declaraciones se producen en medio de un incremento de la tensión regional, tras el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe desde agosto y operaciones contra embarcaciones procedentes de Venezuela, justificadas por Washington en el marco de la lucha contra el narcotráfico, pero cuestionadas por expertos, organizaciones no gubernamentales y sectores de Naciones Unidas.
El pronunciamiento del Vaticano coincide con nuevos movimientos políticos en Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves que recibirá la próxima semana a la líder opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca, un encuentro que refuerza el protagonismo internacional de la oposición venezolana tras los acontecimientos recientes en Caracas.
Este anuncio se suma a un escenario ya convulso, luego de la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero, durante una operación militar que sacudió el tablero diplomático internacional.
Además de la situación en Venezuela, el papa también se refirió a otros conflictos internacionales. Al hablar sobre Oriente Próximo, León XIV recordó el apoyo del Vaticano a la creación de un Estado palestino y denunció "un aumento de las violencias en Cisjordania contra la población civil palestina, que tiene derecho a vivir en paz en su propia tierra".
Entre los temas sociales, el obispo de Roma condenó la dependencia de los jóvenes a las drogas, "una lacra para la humanidad", y lamentó que "la persecución de los cristianos sigue siendo una de las crisis de derechos humanos más extendidas en la actualidad, que afecta a más de 380 millones de creyentes en todo el mundo".











