El expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero ha desempeñado un papel discreto pero crucial en la liberación de los presos políticos venezolanos. Zapatero, quien ha sido señalado como el "canciller de Maduro", fue uno de los veedores internacionales que "vigiló" el proceso electoral en el que el dictador Nicolás Maduro le usurpó el triunfo a Edmundo González.
En España, sin embargo, las cosas no marchan tan bien para Zapatero. Fue llamado a declarar en una comisión parlamentaria y a dar explicaciones en el Senado por el caso Koldo. Según el diario El Mundo, Zapatero estaría "pilotando un plan para normalizar a Delcy, la pieza elegida por Washington para liderar la transición teledirigida" en Venezuela.
La participación de Zapatero en los asuntos venezolanos ha sido objeto de controversia y críticas. Algunos lo han tildado de ser el "canciller de Maduro", lo que pone en duda su imparcialidad y neutralidad en el proceso de liberación de los presos políticos.
A pesar de estas acusaciones, Zapatero ha mantenido un perfil bajo y ha desempeñado un papel discreto, pero clave, en las negociaciones que han llevado a la liberación de varios presos políticos en Venezuela. Su rol como mediador internacional ha sido cuestionado, pero también reconocido por algunos sectores que ven en él una figura capaz de tender puentes y facilitar el diálogo entre las partes en conflicto.
La participación de Zapatero en los asuntos venezolanos es un tema complejo y polémico, que refleja la delicada situación política y social que vive el país sudamericano. Su papel como "canciller de Maduro" y su supuesta implicación en un plan para normalizar a Delcy Rodríguez, una figura controvertida en la política venezolana, han generado dudas y cuestionamientos sobre su imparcialidad y la efectividad de su labor como mediador.











