El cantón de Turrialba, en la provincia de Cartago, lleva años enfrentando un grave problema de deterioro en sus vías de comunicación, situación que ha afectado seriamente a sus habitantes y que los ha llevado a organizarse en un comité cívico para exigir una solución al Gobierno.
Según un reporte de La Nación del 9 de enero de 1976, la carretera que une Turrialba con San José se encuentra en terribles condiciones, con tramos que "más parece una vía de algún pueblo lejano que la única que lleva a la provincia de Limón". Además, los caminos internos del cantón han perdido gran parte de su capa asfáltica y presentan numerosos y amplios baches.
Los vecinos de Turrialba han intentado por diferentes medios que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) o la municipalidad local realicen las reparaciones necesarias, pero hasta el momento no han recibido una respuesta satisfactoria.
Ante la falta de acción por parte de las autoridades, los dirigentes del movimiento cívico han anunciado que podrían recurrir a medidas más drásticas, como el cierre de carreteras, si no reciben una respuesta pronta del Gobierno.
La situación en Turrialba refleja un problema más amplio que han enfrentado muchas comunidades del país, donde la falta de mantenimiento y inversión en infraestructura vial ha generado un deterioro progresivo de las vías de comunicación. Esto no solo afecta la movilidad y el transporte de los habitantes, sino también el desarrollo económico y social de estas regiones.
El reclamo de los turrialbeños por la reparación de sus caminos es un llamado de atención sobre la necesidad de que el Gobierno priorice la inversión en infraestructura vial en todo el país, para garantizar la conectividad y el bienestar de las comunidades. La respuesta que reciban de las autoridades será crucial para determinar si tendrán que recurrir a medidas más drásticas para hacer escuchar su voz.











