Moscú, Rusia - En una escalada sin precedentes del conflicto en Ucrania, Rusia ha lanzado un masivo ataque contra la capital ucraniana Kiev, utilizando una combinación letal de drones, misiles de crucero, misiles balísticos e incluso un poderoso misil hipersónico.
Según informes, el ataque ruso incluyó el lanzamiento de 242 drones, 36 misiles (14 balísticos y 22 de crucero) y el uso del misil hipersónico "Oreshnik", capaz de transportar cabezas nucleares. La Fuerza Aérea de Ucrania logró interceptar 226 drones, 8 misiles balísticos y 10 de crucero, pero aun así el impacto fue devastador.
Al menos cuatro personas murieron y veinte resultaron heridas en el ataque, que también causó daños en infraestructura crítica y cortes de electricidad y agua en varias zonas de la capital ucraniana. Entre las víctimas se encuentran cinco trabajadores de la salud, incluyendo uno que falleció.
Rusia justificó este ataque masivo como una "respuesta al ataque terrorista del régimen de Kiev contra el presidente de la Federación Rusa (Vladimir Putin) en la región de Nóvgorod", un hecho que Ucrania niega y que el presidente estadounidense Donald Trump ha puesto en duda.
"Las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un ataque masivo con armas de largo alcance y alta precisión, incluido el sistema de misiles 'Oreshnik' --un misil hipersónico con capacidad para portar cabezas nucleares--, así como aparatos no tripulados, contra objetivos de importancia crítica en el territorio de Ucrania", afirmó el Ministerio de Defensa ruso.
Este ataque representa un nuevo nivel de escalada en el conflicto, con Rusia desplegando su arsenal más avanzado, incluyendo el uso de misiles hipersónicos, que son extremadamente difíciles de interceptar. Expertos temen que esta agresión rusa pueda llevar a una mayor intensificación de las hostilidades y a un recrudecimiento del sufrimiento de la población civil ucraniana.












