Horas después de rechazar un plan europeo para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania tras un posible fin de la guerra, Rusia lanzó esta madrugada un ataque masivo con misiles y drones contra la capital ucraniana, dejando al menos cuatro muertos y 24 heridos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó las bajas y señaló que algunos barrios de la ciudad quedaron sumidos en la oscuridad por el "ataque masivo con misiles enemigos". Un médico murió mientras respondía a uno de los ataques en un edificio residencial, que fue alcanzado por un misil por segunda vez.
El ejército ucraniano advirtió que "toda Ucrania" estaba "bajo amenaza de misiles" tras confirmar la presencia de bombarderos rusos en el espacio aéreo. En la ciudad de Leópolis, la Fuerza Aérea informó que un misil balístico hipersónico impactó en "instalaciones de infraestructura" cerca de la frontera con Polonia.
Rusia confirmó haber utilizado el misil balístico hipersónico Oreshnik en respuesta a un supuesto ataque con drones a finales de diciembre contra una de las residencias del presidente Vladimir Putin. Este tipo de misil ya había sido empleado por Rusia para atacar la ciudad de Dnipro a finales de 2024.
La ofensiva rusa se produce en medio de los esfuerzos diplomáticos por lograr un acuerdo de paz. Ucrania y sus aliados occidentales acordaron esta semana que Europa desplegara tropas tras un eventual alto el fuego, pero Moscú rechazó la idea, calificándola de "objetivos militares legítimos".
Mientras tanto, Ucrania sigue intentando restablecer la calefacción y el agua a cientos de miles de hogares tras los ataques rusos de esta semana contra instalaciones energéticas. El canciller alemán, Friedrich Merz, reconoció que el acuerdo de tregua aún está "bastante lejos" debido a la posición de Rusia.
Las cuestiones territoriales clave, como el control de la región de Donbás, siguen sin resolverse, lo que dificulta los avances en las negociaciones de paz. Rusia, que ocupa alrededor del 20% de Ucrania, insiste en el control total de esa región como parte de cualquier acuerdo, algo que Kiev rechaza.












