En un discurso de Año Nuevo al cuerpo diplomático, el papa León XIV, de nacionalidad estadounidense y peruana, ofreció un sombrío análisis de la política internacional, fustigando el recurso creciente a la fuerza por parte de las naciones y la debilidad "preocupante del multilateralismo".
El pontífice lamentó el despliegue de "una diplomacia de la fuerza, de individuos o de grupos de aliados" en detrimento del diálogo, lo que amenaza el orden mundial establecido tras la Segunda Guerra Mundial. "La paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo, o como una búsqueda de 'la instauración de un orden querido por Dios, que comporta una justicia más perfecta entre los hombres'. En cambio se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio", denunció el jefe de la Iglesia católica.
Además de los conflictos entre Ucrania y Rusia y en la Franja de Gaza, el papa expresó su profunda inquietud por "la escalada de tensiones en el mar Caribe y a lo largo de la costa pacífica americana", haciendo alusión a la situación en Venezuela, donde el presidente Nicolás Maduro fue derrocado y capturado por Estados Unidos. León XIV llamó a "respetar la voluntad del pueblo venezolano" y que se trabaje por "salvaguardar los derechos humanos y civiles de todos".
En referencia a Oriente Próximo, el pontífice recordó el apoyo del Vaticano a la creación de un Estado palestino y denunció "un aumento de las violencias en Cisjordania contra la población civil palestina, que tiene derecho a vivir en paz en su propia tierra".
Entre otros temas, el papa condenó el aumento de las violaciones de la libertad religiosa en el mundo, lamentando que "la persecución de los cristianos sigue siendo una de las crisis de derechos humanos más extendidas en la actualidad, que afecta a más de 380 millones de creyentes en todo el mundo".
Las declaraciones del papa León XIV se produjeron en un contexto internacional marcado por la preocupación de los europeos ante una posible toma de control de Groenlandia, territorio autónomo danés, por parte de Estados Unidos, lo que amenaza la integridad de la OTAN.
El discurso del papa, pronunciado en inglés, fue una de sus intervenciones más contundentes, en la que denunció la debilidad del multilateralismo y el creciente "entusiasmo bélico" que se extiende a nivel global. León XIV hizo un llamado a respetar la voluntad de los pueblos y a trabajar por la paz y los derechos humanos.











