Apenas cinco días después de la operación militar estadounidense que atrapó y secuestró al presidente Nicolás Maduro, la presión de Washington ha forzado la apertura de las cárceles políticas de la revolución bolivariana en Venezuela.
La liberación de un "número importante" de prisioneros es la primera decisión política de envergadura de la transición bajo control remoto de Washington, liderada por los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez. Hasta este viernes, ya habían sido liberados 8 presos políticos.
Entre los excarcelados se encuentran el excandidato presidencial Enrique Márquez, el dirigente político Biagio Pilieri y el abogado Alejandro Rebolledo. Además, al menos un grupo de cinco españoles viajaba anoche en avión desde Caracas a Bogotá para dirigirse desde la capital colombiana a España.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, intentó disimular la presión de Washington, afirmando que "hubo combate" contra Estados Unidos en la captura del mandatario depuesto Nicolás Maduro y su esposa. Sin embargo, reconoció que "no estamos subordinados ni estamos sometidos" a las exigencias del gobierno estadounidense.
La liberación de los presos políticos es vista como un gesto de la transición bajo control remoto de Washington, en un intento por suavizar la imagen del régimen y facilitar un proceso de diálogo y negociación. No obstante, las autoridades venezolanas insisten en que mantienen su "dignidad histórica" y su "compromiso y lealtad" con Nicolás Maduro, a quien consideran "secuestrado".
La situación en Venezuela sigue siendo extremadamente delicada, con un delicado equilibrio de poder y una población sumida en una profunda crisis económica y social. La apertura de las cárceles políticas puede ser un primer paso hacia una solución negociada, pero aún queda un largo camino por recorrer.










