La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció que hubo un "combate" entre las fuerzas venezolanas y estadounidenses durante la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Rodríguez rechazó que el país esté "subordinado" o "sometido" a las presiones de Estados Unidos.
El ataque militar del 3 de enero en Caracas y tres estados de Venezuela dejó al menos 100 muertos, según cifras oficiales. Las fuerzas estadounidenses lograron capturar a Maduro y a su esposa, quienes ahora enfrentan un juicio por varios cargos, incluido narcotráfico, en Nueva York.
"Aquí nadie se entregó. Aquí hubo combate y hubo combate por esta patria", dijo Rodríguez durante un homenaje a los caídos durante el operativo a gran escala. La mandataria interina abrazó a familiares de los fallecidos, rodeada de altos mandos de la Fuerza Armada de Venezuela y funcionarios como el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
Rodríguez rechazó que Venezuela esté "subordinado ni estamos sometidos" a Estados Unidos, y reafirmó el "compromiso y lealtad con el presidente Nicolás Maduro, que ha sido secuestrado".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró abiertamente que su país dictará decisiones al gobierno interino de Venezuela, que aceptó negociar con Washington sus ventas de crudo afectadas por sanciones. Trump incluso sostuvo que EEUU podría mantener durante años el control de Venezuela y de su petróleo.
"Tenemos dignidad histórica y tenemos compromiso y lealtad con el presidente Nicolás Maduro, que ha sido secuestrado", enfatizó Rodríguez, quien reiteró que no aceptarán la "subordinación" a Estados Unidos.
La captura de Maduro y su esposa Cilia Flores representa un duro golpe para el chavismo y el gobierno interino encabezado por Rodríguez. Pese a la denuncia de "combate" y la defensa de la "dignidad" venezolana, el régimen de Maduro parece haber sido superado por la ofensiva militar estadounidense.










