El canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha lanzado un contundente mensaje de desafío a Estados Unidos, afirmando que Cuba no está dispuesta a "vender el país ni a ceder ante la amenaza y el chantaje". En una publicación en su cuenta de X, Rodríguez respondió a las pretensiones de Washington de imponer su voluntad sobre los derechos de Estados soberanos, una política que lleva aplicando durante 67 años a través de la fuerza y la agresión contra la isla.
El jefe de la diplomacia cubana resaltó que, a pesar del "poderío militar descomunal" y las "dimensiones de su economía" de Estados Unidos, así como su "vasta experiencia de agresión y crímenes", del lado de Cuba está "la razón, el Derecho Internacional y el espíritu patriótico de un pueblo" que no está dispuesto a ceder.
"Los cubanos no estamos dispuestos a vender el país ni a ceder ante la amenaza y el chantaje, ni a renunciar a la prerrogativa inalienable con la que construimos nuestro propio destino, en paz con el resto del mundo", afirmó Rodríguez en su mensaje.
El canciller cubano concluyó su publicación con un claro mensaje de advertencia a Estados Unidos: "A Cuba la vamos a defender. Quien nos conoce sabe que es un compromiso firme, categórico y demostrado".
Esta respuesta del gobierno cubano se produce en medio de las tensiones entre La Habana y Washington, que han intensificado sus políticas hostiles y agresivas contra la isla. Cuba ha denunciado en múltiples foros internacionales estas acciones, así como la reactivación de la Doctrina Monroe, que Estados Unidos utiliza para justificar sus intervenciones militares en la región.
El enfrentamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos se enmarca en una larga historia de conflictos y desencuentros entre ambos países, que se remontan a la Revolución Cubana de 1959 y la posterior imposición del embargo económico por parte de Washington. Pese a los intentos de acercamiento durante la administración de Barack Obama, las relaciones entre La Habana y Washington se han deteriorado nuevamente bajo los gobiernos de Donald Trump y Joe Biden.
En este contexto, el desafío lanzado por el canciller cubano representa una clara muestra de la determinación del gobierno de la isla en defender su soberanía y su modelo político, frente a las presiones y amenazas provenientes de la potencia norteamericana.












