La nueva reforma laboral aprobada en Colombia introduce una serie de cambios que van más allá del salario mínimo y las condiciones de jornada, pues amplía los permisos remunerados a los trabajadores para facilitar la atención de asuntos personales y familiares.
Los decretos 1469 y 1470, que dieron luz verde a buena parte de la reforma laboral, vienen acompañados de otras mejoras significativas en los beneficios de los trabajadores, entre ellos, formas más amplias de licencias pagas que no se descuentan del salario.
Estas medidas se enmarcan en un paquete más amplio de ajustes al mercado laboral que también incluyen la reducción de la jornada semanal de trabajo y el aumento del recargo dominical y nocturno.
Entre los nuevos permisos remunerados que ahora podrán solicitar los trabajadores se encuentran:
- Asistencia a citas médicas, tanto de emergencia como programadas con especialistas, siempre que el empleado presente un certificado previo que respalde la ausencia.
- Permiso para acudir como acudiente a compromisos escolares cuando las instituciones educativas lo requieran, lo que beneficiará a padres y madres que anteriormente debían faltar sin pago por acompañar a sus hijos en momentos importantes.
- Audiencias judiciales, diligencias administrativas o citas obligatorias, sin descuento en el salario cuando estas se desarrollen dentro de la jornada laboral.
- Un día remunerado por cada seis meses trabajados para quienes se desplacen en bicicleta, una medida novedosa que busca incentivar el transporte sostenible entre los empleados.
Además, la ley mantiene y en algunos casos clarifica otras licencias remuneradas ya existentes, como las vinculadas a la asistencia al sufragio, la participación en cargos oficiales de aceptación forzosa, la calamidad doméstica hasta cierto grado de parentesco, y la asistencia al entierro de un compañero de trabajo, entre otros.
La ampliación de permisos pagados llega en un momento en que la reforma laboral también ha generado otros cambios importantes. El salario mínimo aumentó 23,7% para 2026, situándose en $ 1.750.905, y el auxilio de transporte pasó a $ 249.095. Así mismo, se decretaron 18 días festivos para el año, lo que resultará en menos días laborales en total, una señal de que el Gobierno prioriza tanto ingresos como tiempo de descanso y calidad de vida para los trabajadores.
Aunque el enfoque principal de muchas de estas normas es fortalecer los derechos de los empleados, representantes de algunos sectores productivos han señalado que la implementación de estos permisos, especialmente en empresas pequeñas, requerirá ajustes y coordinación con los empleados para asegurar que las operaciones no se vean afectadas de forma imprevista.












