En un nuevo ataque de Rusia contra la capital de Ucrania, al menos cuatro personas han fallecido y otras 24 han resultado heridas en un bombardeo nocturno sobre la ciudad de Kiev.
Según fuentes oficiales ucranianas, el ataque se produjo durante la madrugada del martes, cuando la ciudad se encontraba sumida en la oscuridad. Los proyectiles impactaron en varios puntos de la capital, incluyendo zonas residenciales y de infraestructura.
"Fue un ataque brutal y sin piedad contra la población civil. Rusia sigue mostrando su cara más cruel y despiadada en esta guerra", declaró el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko.
Las autoridades informaron que los equipos de emergencia y rescate trabajan intensamente para atender a las víctimas y evaluar los daños materiales. Algunos edificios resultaron seriamente afectados por las explosiones.
Este nuevo ataque se produce en medio de una escalada de la ofensiva rusa en varias regiones de Ucrania. En las últimas semanas, las fuerzas de Moscú han intensificado los bombardeos contra ciudades y poblaciones civiles, causando numerosas bajas entre la población.
"Rusia está recurriendo cada vez más a ataques indiscriminados contra la población civil en un intento desesperado por doblegar la resistencia ucraniana. Pero esto solo fortalece nuestra determinación de seguir luchando", afirmó un portavoz del gobierno ucraniano.
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente estos ataques y ha reiterado su apoyo a Ucrania. Diversos países han prometido enviar más ayuda militar y humanitaria para hacer frente a la agresión rusa.












