El presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, ha acusado a Israel de "expansionismo" por haber reconocido a la región separatista somalí norteña de Somalilandia como Estado independiente, una medida que, en su opinión, amenaza la estabilidad regional.
En un mensaje televisado dirigido a la nación, Mohamud afirmó que "Somalia no está en venta y es ciertamente un país que no puede ser conquistado ni dividido". Recalcó que Somalia es un país "independiente y unido" que no puede ser dividido por una "carta de proclamación de Israel" firmada por el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Según el presidente somalí, la intención de Israel detrás del reconocimiento de Somalilandia "no es el beneficio de Somalia o del pueblo de Somalilandia, sino más bien que Israel está impulsando su propio interés nacional y un expansionismo". Mohamud cree que el Estado hebreo pretende "desplazar a la fuerza al Cuerno de África a palestinos y a gente de Gaza" y construir bases militares en Somalilandia que amenazarán la paz y estabilidad de la región.
El reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel se produjo después de que el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, visitara Hargeisa, la capital de la región secesionista, y se reuniera con su presidente, Abdirahman Mohamed Abdullahi. Saar confirmó la apertura de una embajada de Israel en Somalilandia y, de forma recíproca, el establecimiento de una representación diplomática somalilandesa en Israel.
Este paso ha provocado un amplio rechazo internacional, especialmente de África, el mundo islámico, China y la Unión Europea (UE). El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA) rechazó el reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel y pidió su "revocación inmediata".
Somalilandia, que fue un protectorado británico hasta 1960, no está reconocida internacionalmente, aunque tiene Constitución, moneda y gobierno propios, y un mejor desarrollo económico y mayor estabilidad política que Somalia hasta ahora. La región declaró su separación de Somalia, excolonia italiana, en 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré.
En las últimas décadas, Somalia y Somalilandia han impulsado sin éxito varios intentos de diálogo sobre la independencia de la región. Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde el derrocamiento de Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, como Al Shabab, y señores de la guerra.












