El reciente descubrimiento arqueológico en el oriente de Yucatán ha revelado nuevos e interesantes indicios sobre la expansión y diversidad de los asentamientos mayas en la planicie yucateca. Un equipo de investigadores del proyecto X baatún, encabezado por Juan García Targa y Carmen Varela Torrecilla, académicos de las universidades de Barcelona y Cantabria, identificó un conjunto habitacional y una pirámide en las inmediaciones del parque ejidal Oxwatz, en el municipio de Tekal de Venegas, durante trabajos de levantamiento topográfico de alta resolución.
Entre los vestigios descubiertos destaca un complejo denominado Estructura 13, una construcción de aproximadamente 35 metros por lado, con un acceso bien definido y organizada alrededor de una plaza central. A escasa distancia se localizó también una pirámide de menores dimensiones, identificada como Estructura 15, que mide cerca de nueve metros por lado y alcanza una altura de cuatro metros.
Según García Targa, se trata de un conjunto particularmente atractivo desde el punto de vista arquitectónico, ya que aporta información sobre un modelo estructural poco documentado hasta ahora. El complejo fue ocupado durante el periodo Clásico Tardío-Terminal y presenta rasgos del estilo Puuc, aunque adaptados a una variante local.
El estilo Puuc, característico de sitios como Uxmal, Kabah, Sayil, Labná y Oxkintok, se desarrolló entre los años 500 y 1000 dC principalmente en la región serrana del suroeste de Yucatán. Sin embargo, este descubrimiento confirma que su influencia se manifestó de forma temprana en asentamientos más alejados, como X baatún, ubicado en el centro de la planicie.
Las investigaciones indican que X baatún tuvo ocupación entre los años 700 y 1200 dC, abarcando los periodos Clásico Tardío-Terminal y Posclásico Temprano. El sitio resulta ser más extenso de lo que se pensaba inicialmente: en un núcleo de alrededor de nueve kilómetros, delimitado por un muro perimetral, se han identificado cerca de 60 estructuras, aunque su extensión total aún no ha sido definida.
Además, un análisis preliminar de materiales cerámicos recuperados tanto en superficie como en pozos de sondeo sugiere una posible relación con el importante centro maya de Ek Balam, a partir de la presencia de fragmentos que podrían corresponder a cerámica de importación, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre las redes de interacción regional en la época prehispánica.
Este hallazgo arqueológico en Yucatán es de gran relevancia, ya que aporta valiosa información sobre la expansión y diversidad de los asentamientos mayas en la región, así como sobre la influencia del estilo arquitectónico Puuc en zonas más alejadas de su centro de desarrollo. Los investigadores esperan que los próximos estudios y excavaciones en el sitio de X baatún puedan revelar aún más detalles sobre la historia y la cultura de esta importante civilización prehispánica.











