Un accidente vial registrado el 2 de enero de 2026 en el kilómetro 1432 de la Ruta Nacional N 60 involucró el vuelco de un camión cisterna dedicado al transporte de salmuera de proceso. Según informes oficiales, el hecho se produjo por un factor humano que ocasionó la pérdida de control del vehículo. Afortunadamente, el conductor resultó ileso y recibió atención médica preventiva en el lugar.
El vuelco provocó un derrame estimado de 500 litros de salmuera, el cual fue contenido de forma inmediata por los operarios que acudieron al sitio. Las primeras acciones incluyeron la estabilización del derrame y el aislamiento de los puntos de drenaje para evitar que el líquido alcanzara cursos de agua cercanos.
Para las tareas de contención, se utilizaron materiales arcillosos del propio terreno, con los que se construyeron diques en las salidas de alcantarillado. La totalidad de la salmuera derramada, junto con los líquidos generados durante la limpieza, fue recolectada en contenedores plásticos para su posterior disposición segura.
Una vez retirados el camión y la cisterna, se avanzó con las medidas de remediación y saneamiento, que incluyeron la limpieza del área afectada, la remoción de suelo contaminado y el lavado de la calzada para prevenir daños en la traza vial. Al día siguiente, se realizó una excavación de hasta 20 centímetros de profundidad del suelo impactado, material que fue trasladado para su correcta gestión.
Días posteriores al evento, y como parte de un saneamiento ampliado, se profundizaron las tareas mediante el uso de maquinaria pesada, alcanzando sectores con más de 50 centímetros de profundidad en áreas puntuales. Además, se efectuó la limpieza integral de alcantarillas, recolectándose aproximadamente 5 metros cúbicos de material. Todas las acciones fueron supervisadas por autoridades mineras y municipales de la provincia de Catamarca.
En cuanto al control ambiental, se definieron puntos específicos de muestreo de suelo y agua para realizar análisis químicos y físicos. Los estudios realizados en el río Guanchín indicaron valores de pH alcalinos normales, sin evidencias de acidificación ni alteraciones atribuibles al incidente. También se tomaron muestras adicionales fuera de la frecuencia habitual para reforzar la precisión de los resultados.
Desde el punto de vista ambiental, se informó que la naturaleza arcillosa y salobre del suelo permitió una contención eficaz del derrame, sin filtraciones profundas. Asimismo, la ausencia de vegetación en el área afectada y el carácter puntual del evento evitaron daños en la flora local.
Finalmente, se confirmó que el sitio permanecerá bajo un programa de seguimiento ambiental durante un año, con monitoreos periódicos para detectar cualquier cambio y aplicar medidas adicionales de saneamiento en caso de ser necesario.











