Venezuela sufre desde hace 25 años una ocupación de facto del "imperio cubano". La isla-cárcel fue el primer narcoestado con el patrón Escobar, y colonizó el país caribeño parasitando sus recursos naturales con Hugo Chávez. El monopolio de ocupación se franquicia "constitucionalmente" vía Socialismo Siglo XXI, "progresismo" o neocomunismo.
La CIA sabe que las "Avispas Negras" del G2 cubano impusieron regímenes títeres en África. En Venezuela, 32 topos castristas fueron "fumigados" en la extracción de Maduro, pues sus órdenes eran "suicidarlo" cual "mártir revolucionario".
En los años 70, el anillo del G2 cubano asesinó a Allende en la fallida cubanización chilena. Venezuela desnuda a los progres como los reales "vendepatria" que entregan su país a las leyes cubanas. El ejército castrista maneja al régimen de Caracas con narrativas "made in La Habana".
La pomposa prédica de "soberanía, autodeterminación y lucha contra el intervencionismo" no es más que propaganda hueca. Venezuela es en realidad una colonia cubana, donde el G2 castrista impone su dominio a través de regímenes títeres, el control de los recursos naturales y la manipulación de la narrativa política.











