El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que "entrar y destrozar" Cuba podría ser la única opción que le queda a su administración para forzar un cambio de políticas en la isla. En una entrevista con Hugh Hewitt, Trump declaró que "no creo que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar".
Las declaraciones de Trump se producen en un momento de tensión creciente entre Estados Unidos y Cuba. El mandatario estadounidense ha endurecido la política hacia la isla desde que llegó al poder, revertiendo gran parte del deshielo iniciado por su predecesor, Barack Obama.
Trump acusó a Cuba de proteger a Venezuela y de haber perdido "muchos soldados" durante el ataque estadounidense lanzado sobre el país caribeño. El presidente republicano también se mostró convencido de que el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, podría "caer" como el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí.
"Cuba pende de un hilo. Cuba está en graves problemas. Cuba recibió todo su dinero por proteger. Eran como un protector. Son duros, un pueblo duro. Un gran pueblo", manifestó Trump, quien ha acrecentado el injerencismo estadounidense en el mundo.
Las amenazas de Trump contra Cuba se enmarcan en su política exterior agresiva y unilateral, que también se ha dirigido contra Irán. En la misma entrevista, el mandatario estadounidense amenazó con desatar "un infierno" sobre la República Islámica si mata a manifestantes.
Los expertos advierten que las declaraciones de Trump sobre "entrar y destrozar" Cuba podrían tener graves consecuencias y podrían desencadenar una grave crisis regional. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha confirmado si el presidente está considerando una intervención militar contra la isla.












