Con más de 100.000 productos en el mercado, los expertos de Harvard y la Clínica Mayo advierten sobre la "falsa seguridad" de lo natural y el peligro de superar los límites de toxicidad en el consumo de suplementos nutricionales.
El mercado de los suplementos vitamínicos y nutricionales se ha convertido en una selva de cápsulas, polvos y píldoras que prometen desde mejorar el rendimiento físico hasta retrasar el envejecimiento. Sin embargo, los especialistas de prestigiosas instituciones como Harvard y la Clínica Mayo coinciden en que este consumo descontrolado puede comprometer seriamente la salud.
"Hay una percepción generalizada de que si un producto es 'natural', entonces es seguro. Pero eso no es necesariamente cierto", advierte la Dra. Pilar Galarza, especialista en nutrición de la Clínica Mayo. "Muchos suplementos contienen ingredientes en cantidades que pueden ser tóxicas si se superan los límites recomendados".
De acuerdo a un estudio publicado en la revista JAMA, el consumo de suplementos sin prescripción médica ha aumentado exponencialmente en los últimos años, especialmente entre adultos mayores y mujeres. Esto ha llevado a un incremento preocupante de efectos adversos, desde problemas gastrointestinales hasta daños hepáticos.
"La gente tiende a pensar que si un producto se vende libremente, entonces es seguro. Pero eso es un grave error", afirma el Dr. Michael Holick, experto en vitamina D de la Escuela de Medicina de Harvard. "Hay muchos suplementos que contienen dosis tóxicas de ciertos nutrientes, lo cual puede ser peligroso a largo plazo".
Los especialistas coinciden en que el consumo de suplementos debe estar siempre supervisado por un profesional de la salud, quien pueda evaluar las necesidades individuales y recomendar los productos adecuados. Asimismo, advierten que es crucial no exceder las dosis diarias recomendadas, ya que eso puede generar serios problemas de salud.
"Mucha gente cree que si un poco es bueno, más será mejor. Pero eso es un grave error", concluye la Dra. Galarza. "Los suplementos deben tomarse con precaución y bajo supervisión médica. De lo contrario, pueden hacer más daño que bien".












