El Gobierno provisional de Venezuela ha confirmado la liberación de cinco ciudadanos españoles que se encontraban detenidos en el país por presuntos motivos políticos. Los exprisioneros, que incluyen turistas, residentes y activistas, fueron acusados de cargos que, según organizaciones de derechos humanos, podrían haber sido arbitrarios.
Entre los liberados se encuentran Andrés Martínez Adasme, de 32 años, y José María Basoa Valdovinos, de 35 años, quienes fueron detenidos tras las elecciones de julio de 2024 y acusados de ser agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España, algo que ellos y las autoridades españolas negaron.
También fueron liberados Miguel Moreno, de 34 años, quien fue detenido junto a la tripulación de un buque cazatesoros, y Ernesto Gorbe, de 52 años, quien residía en Venezuela pero fue arrestado por tener el visado vencido. La quinta persona liberada es Rocío San Miguel, quien tiene doble nacionalidad venezolana y española, y fue detenida en 2024 por su activismo en defensa de los derechos humanos y su dirección de una ONG.
El presidente de España, Pedro Sánchez, celebró la decisión del Gobierno venezolano, calificándola como "un acto de justicia y un paso necesario para impulsar el diálogo y la reconciliación entre los venezolanos".
La liberación de estos presos políticos extranjeros se produce en un momento de tensión y polarización política en Venezuela, donde las acusaciones de violaciones a los derechos humanos y la persecución de opositores han sido constantes. Esta medida podría ser un intento del Gobierno provisional de mejorar sus relaciones internacionales y avanzar hacia una mayor estabilidad en el país.












