El Gobierno de Venezuela ha anunciado la liberación de un "número importante" de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, en un "gesto unilateral" para "consolidar la paz y la convivencia pacífica" en el país, después de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de tropas estadounidenses.
La Casa Blanca calificó esta medida como un "ejemplo de cómo el Presidente Trump está usando máxima influencia para hacer lo correcto para el pueblo estadounidense y venezolano", según informó la portavoz para asuntos internacionales del Ejecutivo estadounidense, Anna Kelly.
Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro, celebraron durante una llamada telefónica la decisión del Gobierno venezolano. Sin embargo, ambos mandatarios expresaron su "gran preocupación con el uso de la fuerza contra un país sudamericano", lo que consideran una "violación" del derecho internacional y de la soberanía venezolana.
Lula condenó desde el primer momento la intervención estadounidense, al considerar que cruzaba una "línea inaceptable", y pidió una reacción "vigorosa" por parte de Naciones Unidas. Por su parte, Petro lanzó duras críticas a la operación y se enzarzó en una batalla dialéctica con el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Después de días de tensión, el colombiano y el estadounidense mantuvieron el miércoles su primera conversación telefónica para calmar el ambiente.
El anuncio de las excarcelaciones se da después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el supuesto cierre de una "cámara de torturas" en Caracas, en medio de la presión que ejerce sobre el gobierno de la ahora presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, después de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de tropas estadounidenses.












