Moscú, Rusia - En respuesta al reciente ataque del régimen de Kiev contra una residencia del presidente ruso Vladímir Putin, las Fuerzas Armadas de Rusia han lanzado un ataque masivo con armas de alta precisión y largo alcance contra objetivos de importancia crítica en Ucrania.
El Ministerio de Defensa ruso informó que el ataque incluyó el uso del potente complejo de misiles hipersónicos Oréshnik, el cual es imposible de interceptar. Los objetivos alcanzados fueron instalaciones de fabricación de vehículos aéreos no tripulados y la infraestructura energética que garantiza el funcionamiento del complejo militar-industrial ucraniano.
"Cualquier acción terrorista por parte del régimen criminal ucraniano no quedará sin respuesta", advirtió el comunicado del ministerio.
Previamente, se habían registrado explosiones en la capital ucraniana, Kiev, y en la ciudad de Lvov, mientras que se declaró una alerta aérea en todo el territorio del país. Las autoridades de Lvov confirmaron que se trató de un ataque ruso que afectó a "un objeto de infraestructura crítica".
El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, informó sobre un ataque con drones en la capital. Medios ucranianos reportaron cortes de electricidad en algunas zonas de la ciudad.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, el régimen de Kiev intentó perpetrar un atentado terrorista con 91 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance contra una residencia oficial del presidente ruso situada en la provincia de Nóvgorod a finales de diciembre. Los drones fueron derribados por los sistemas de defensa antiaérea rusos.
La residencia atacada, conocida como Dólguiye Borody, Valdái o Uzhín, forma parte del conjunto de residencias oficiales del presidente Putin, que incluyen el Kremlin, Novo-Ogariovo, Bocharov Ruchéi y el Palacio Konstantínovski.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa ruso informó que la noche del 28 al 29 de diciembre, el régimen de Kiev intentó llevar a cabo un ataque aéreo con drones de tipo avión que operaban a alturas extremadamente bajas desde los territorios de las provincias ucranianas de Sumy y Chernígov. Los complejos antiaéreos, grupos de fuego móviles y medios de guerra electrónica rusos lograron repeler este ataque masivo.
El jefe de las tropas antiaéreas de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, Alexánder Romanénkov, señaló que la estructura del ataque confirma "sin lugar a dudas que el ataque terrorista del régimen de Kiev fue deliberado, cuidadosamente planificado y escalonado".











