El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su país espera supervisar Venezuela durante al menos un año mientras ayuda a reconstruir su sector petrolero y a avanzar hacia una transición política tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro en la ciudad de Caracas.
Ante esta situación, Trump sugirió abiertamente que, quizás en un futuro próximo, podría viajar a Venezuela para supervisar las operaciones estadounidenses. "Creo que en algún momento será muy seguro", afirmó durante una entrevista con The New York Times.
El mandatario estadounidense también afirmó que el actual gobierno interino de Venezuela "nos está dando todo lo que creemos que es necesario", y que "solo el tiempo lo dirá" cuánto tiempo deberá permanecer Estados Unidos supervisando a la nación sudamericana.
"Lo reconstruiremos de una manera rentable. Vamos a usar petróleo y vamos a tomar petróleo. Estamos bajando los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente", agregó Trump, horas después de que la Casa Blanca anunció que Estados Unidos planea controlar la venta de crudo venezolano.
Esta no es la primera vez que un presidente estadounidense visita Venezuela. En octubre de 1997, el presidente Bill Clinton llegó al país como parte de una gira regional, con el objetivo de fortalecer las relaciones y promover alianzas estratégicas. En diciembre de 1990, el presidente George Bush también visitó Venezuela en el contexto de la crisis energética desencadenada por el conflicto del Golfo Pérsico.
Asimismo, el entonces presidente Jimmy Carter realizó una visita oficial a Venezuela en 1978, durante el primer mandato presidencial de Carlos Andrés Pérez, para discutir la importancia de las relaciones bilaterales y la cooperación hemisférica. Por su parte, John F. Kennedy visitó Venezuela en diciembre de 1961, acompañado de su esposa Jacqueline, como parte de una gira para promover la Alianza para el Progreso.
La declaración de Trump sobre su posible visita a Venezuela y el control del sector petrolero del país sudamericano llega en un momento de tensión política y económica en la región. La captura de Nicolás Maduro y la formación de un gobierno interino han generado incertidumbre y preocupación en la comunidad internacional.











