La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) se encuentra en un proceso de reordenamiento institucional que busca sentar las bases para una operación aeroportuaria más moderna y alineada con estándares internacionales, según lo expuesto por su director, Tomás Aldecoa Casasola.
Esta iniciativa de reforma legal surge en medio de los desafíos que enfrenta el sector aéreo en el país, que ha experimentado una serie de problemas operativos y de infraestructura en los últimos años. La DGAC, como ente regulador, busca implementar cambios que permitan mejorar la eficiencia y calidad de los servicios aeroportuarios.
"Estamos trabajando en una reforma legal que nos permita redefinir el modelo de control y operación de los aeropuertos, buscando alinearnos con los estándares internacionales más avanzados", explicó Aldecoa Casasola. "Queremos asegurar que los usuarios reciban un servicio de calidad, con mayor seguridad y fluidez en los procesos".
Uno de los ejes centrales de la reforma sería la reestructuración del modelo de concesiones aeroportuarias, que actualmente presenta diversos desafíos en cuanto a la distribución de responsabilidades y la rendición de cuentas. La DGAC busca establecer un marco regulatorio más claro y eficiente, que permita una mejor coordinación entre los diferentes actores involucrados.
Además, la reforma apuntaría a fortalecer la capacidad de fiscalización y control de la DGAC sobre las operaciones aeroportuarias, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los estándares de seguridad y calidad. Esto incluiría una revisión de los mecanismos de supervisión y la implementación de nuevas herramientas tecnológicas.
"Queremos que los usuarios puedan contar con aeropuertos modernos, seguros y eficientes, que brinden una experiencia de viaje de calidad", señaló el director de la DGAC. "Para lograrlo, necesitamos actualizar nuestro marco legal e institucional, adaptándonos a las mejores prácticas internacionales".
La reforma legal propuesta por la DGAC se encuentra actualmente en proceso de elaboración y discusión con los diferentes actores del sector, incluyendo autoridades gubernamentales, operadores aeroportuarios y representantes de la industria aérea. El objetivo es presentar un proyecto de ley que pueda ser discutido y aprobado por el Congreso en los próximos meses.












