El Congreso Nacional de Honduras, dominado por diputados oficialistas y aliados del presidente Luis Redondo, ha aprobado un decreto que ordena al Consejo Nacional Electoral (CNE) realizar un recuento de las actas sobrantes del Escrutinio Especial del proceso electoral del 30 de noviembre.
La aprobación del decreto se dio tras una sesión extraordinaria que se extendió por varias horas. Según la información disponible, el Congreso actuó de manera unilateral, sin la participación de la oposición política.
Este movimiento se produce en medio de un contexto electoral tenso en Honduras, donde han surgido cuestionamientos sobre la transparencia y la integridad del proceso. El Escrutinio Especial, que se realiza para revisar actas electorales con inconsistencias o irregularidades, ha sido objeto de debate y controversia.
Al ordenar el recuento de las actas sobrantes, el Congreso controlado por el oficialismo busca, presuntamente, validar los resultados electorales a favor de sus aliados políticos. Sin embargo, la oposición y observadores independientes han expresado preocupación por la imparcialidad y la legalidad de este proceso.
Es importante destacar que el Consejo Nacional Electoral, como órgano encargado de la organización y supervisión de los procesos electorales en Honduras, deberá actuar con total transparencia y apego a la ley durante el recuento ordenado por el Congreso. La credibilidad y legitimidad de los resultados electorales dependerán en gran medida de la imparcialidad y la confianza que logren generar estas acciones.
La situación en Honduras sigue siendo delicada y requiere de un diálogo abierto y constructivo entre todas las fuerzas políticas, a fin de garantizar elecciones justas y democráticas que reflejen la voluntad del pueblo hondureño.












