La carrera de Derecho en Chile es una de las más demandadas del sistema universitario, pero detrás de esa masividad se esconden realidades muy diversas en términos de costos, exigencias de ingreso y resultados laborales. Un análisis de la oferta y las trayectorias de esta emblemática profesión.
Derecho es la segunda carrera más masiva del sistema universitario chileno, solo por detrás de Psicología. En 2025, 10.202 estudiantes ingresaron a primer año y la matrícula total alcanzó 45.854 estudiantes, confirmando su peso estructural dentro del sistema.
Sin embargo, estudiar Derecho en Chile presenta una amplia dispersión de aranceles. Para 2026, los costos anuales van desde $3.393.766 hasta $8.380.000, e incluso hay programas que se expresan en UF, alcanzando valores cercanos a 232 UF. Esto significa que una misma carrera puede implicar decisiones económicas muy distintas según la institución y la modalidad.
Junto a los programas tradicionales de Licenciatura en Derecho, algunas universidades ofrecen vías alternativas de ingreso a la formación jurídica, como bachilleratos y dobles grados. Estos programas presentan aranceles que oscilan entre $4.100.000 y valores cercanos a las 245 UF anuales, configurando trayectorias más extensas y exigentes.
En términos de requisitos de ingreso, Derecho presenta una de las mayores dispersiones en puntajes PAES entre instituciones. Mientras hay programas con promedios que alcanzan 866,1 puntos, otros registran valores cercanos a 532,5 puntos. Esta brecha refleja diferencias en selectividad, composición académica de los grupos de estudiantes y, posteriormente, en trayectorias y oportunidades laborales.
Aunque la duración formal de Derecho es de 10,4 semestres, la duración real promedio llega a 16,2 semestres. Esta diferencia, cercana a tres años, no responde solo a atrasos académicos, sino principalmente al proceso de examen de título, que históricamente ha sido el principal tope que frena la titulación en esta carrera.
Los ingresos de los titulados en Derecho muestran una evolución sostenida, pero con una brecha muy marcada. Al primer año, el 10% con menores ingresos se ubica en torno a los $688.623, mientras que el 10% superior supera los $2.815.678 mensuales. Al quinto año, el percentil superior alcanza $4.261.475, lo que confirma que Derecho es una carrera donde los resultados económicos dependen fuertemente del tipo de inserción y la trayectoria profesional.
En términos de empleabilidad, Derecho presenta niveles relativamente altos, aunque no inmediatos para todos los titulados. El 75,1% se encuentra empleado al primer año de egreso y el 82,1% al segundo año. Sin embargo, en las cohortes más recientes, la empleabilidad al primer año alcanza un 72,6%, lo que muestra que la inserción laboral puede ser más lenta y competitiva en los primeros años tras la titulación.
En resumen, Derecho es una de las decisiones más complejas del sistema de educación superior chileno, donde conviven trayectorias de alto retorno con escenarios de inserción mucho más competitivos. La diversidad de la oferta, en términos de costos, exigencias de ingreso y resultados laborales, es un reflejo de la heterogeneidad que caracteriza a esta emblemática carrera.












