Durante la madrugada de este viernes, todo el territorio de Ucrania fue puesto en alerta ante un ataque con misiles rusos que dejó al menos tres muertos y seis heridos en la capital, Kiev. Este nuevo bombardeo se suma a los constantes ataques que Ucrania ha sufrido en los últimos meses, especialmente contra su infraestructura energética en pleno invierno.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, había advertido la víspera del riesgo de un inminente "ataque masivo ruso", luego de que Moscú rechazara un plan europeo para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania tras un posible fin de la guerra.
Según el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, "tres personas murieron en la capital" y "seis personas resultaron heridas, tres de ellas fueron hospitalizadas". Por su parte, el jefe de la administración militar regional, Mikola Kalachnik, informó que "el enemigo está atacando masivamente Kiev con drones explosivos" y pidió a los habitantes buscar refugio.
A nivel nacional, la Fuerza Aérea ucraniana lanzó una "alerta de misiles en toda Ucrania", haciendo referencia a proyectiles balísticos procedentes de la base rusa de Kapustin Yar, ubicada a unos 400 km al este de la frontera. Estos misiles se dirigían, en particular, hacia la capital.
Más al oeste, la ciudad de Leópolis también fue objeto de un "ataque con misiles" durante la noche, según el jefe de la administración local, Maksim Kozitski, sin reportar víctimas. Sin embargo, el alcalde Andrii Sadovii confirmó que la "infraestructura crítica" de la ciudad resultó afectada.
Este nuevo bombardeo ruso se produce después de que el jueves, ataques en el centro de Ucrania causaran la muerte de una mujer de 77 años y dejaran 24 heridos, entre ellos seis niños.
La invasión rusa de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, continúa generando un alto costo en vidas humanas y devastando la infraestructura del país. A pesar de los esfuerzos diplomáticos, los ataques de Rusia persisten, sembrando el terror entre la población ucraniana.











