Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha dejado en manos del líder chino Xi Jinping el futuro de Taiwán, una isla que China reclama como su territorio. En una entrevista, Trump expresó que cualquier acción de China sobre Taiwán depende "íntegramente" de Xi Jinping, y que espera que el presidente chino no tome medidas militares, ya que eso "no sería agradable".
Trump aclaró que su visión sobre Taiwán dista mucho de la que tiene sobre Venezuela, país al que calificó como una "gran amenaza" y en el que asegura estar al mando de la situación. En este sentido, el mandatario estadounidense descartó la posibilidad de convocar elecciones en Venezuela de momento.
Respecto a Taiwán, Trump señaló que ha vendido mucho armamento a la isla para que se defienda de China, pero que mientras él esté en la presidencia, no cree que Xi vaya a tomar medidas contra Taiwán. Sin embargo, advirtió que esto "podría pasar con otra persona al cargo".
Las declaraciones de Trump se producen en un momento de tensión entre Estados Unidos y China por diversos temas, como el comercio o la disputa por el control del mar de China Meridional. La posición de Trump sobre Taiwán, un asunto sensible para China, podría generar nuevos roces entre las dos potencias.












