El gobierno de Venezuela anunció la "liberación" de "un número importante de personas", incluyendo a venezolanos y extranjeros, como un "gesto unilateral" para "consolidar la paz y la convivencia pacífica" del país.
Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y jefe negociador del chavismo, realizó el anuncio en una comparecencia ante la prensa transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Rodríguez agradeció al exjefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, así como al mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y al Reino de Catar por su papel en este proceso. También resaltó el apoyo de las instituciones del Estado venezolano.
"Considérese este gesto del gobierno bolivariano de amplia intención de búsqueda de la paz como el aporte que todos y todas debemos hacer para lograr que nuestra república continúe su vida pacífica y en búsqueda de la prosperidad", afirmó Rodríguez.
Sin embargo, el funcionario aclaró que no se habló con "ningún sector extremista", en referencia a los líderes de la oposición, a quienes suele calificar de esa manera. En su lugar, dijo que se dialogó con "las instituciones políticas, con los partidos políticos y con las organizaciones con fines políticos que acaten y se atengan a lo que está establecido en la Constitución".
Este anuncio se produce cinco días después del ataque militar de Estados Unidos en territorio venezolano, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Además, coincide con la presión de varias ONG y líderes opositores para la liberación de los presos políticos en el país.
Según el último boletín de la ONG Foro Penal, en Venezuela hay 863 presos políticos, entre ellos 86 extranjeros o con doble nacionalidad. Sin embargo, el gobierno de Maduro sostiene que estos están encarcelados por "la comisión de terribles hechos punibles".
La liberación de presos políticos ha sido una de las principales demandas de la oposición venezolana y de la comunidad internacional para avanzar en un proceso de diálogo y reconciliación en el país. Este gesto del gobierno de Maduro podría ser un intento por aliviar la presión y mejorar su imagen en medio de la crisis política y económica que atraviesa Venezuela.











