Córdoba.- Nuevos análisis arqueológicos realizados por la Universidad Isabel I han revelado que la ciudad de Lucena tiene un origen mucho más antiguo de lo que se creía hasta ahora. Según los estudios, la fundación de la ciudad se remontaría a los siglos IV y VI d.C., en el período tardoantiguo, y no a las etapas de esplendor judío y musulmán entre los siglos VII y XI como se pensaba.
Los hallazgos se basan en la correlación entre los restos arqueológicos encontrados en el paraje de Cortijo Coracho, en el polígono industrial de La Viñuela, y los descubrimientos realizados recientemente en la plaza Juan Ruiz de Castroviejo, en pleno centro de la ciudad. En este último lugar, se localizó una tumba con dos individuos y un osario con al menos siete personas, cuyas características funerarias apuntan a un origen tardoantiguo y no romano, musulmán o judío como se creía.
"La morfología funeraria cambia la cronología de la fundación de la ciudad en una revelación muy importante, al menos entre 200 y 400 años antes", afirma Ricardo Ortega, profesor de Antropología Forense de la Universidad Isabel I. Hasta ahora, ninguna referencia escrita atestiguaba la colonización precedente a los siglos VII-XI.
Los trabajos arqueológicos en la necrópolis rural de Coracho, donde se han examinado casi 300 tumbas con más de 400 individuos, han arrojado resultados similares a los hallazgos de la plaza Juan Ruiz de Castroviejo, con enterramientos en el suelo y reutilización de las tumbas, característicos del período tardoantiguo.
Estos descubrimientos "abren una época de continuidad y correlación" entre los restos encontrados en el Cortijo Nuevo, perteneciente al Imperio Romano entre los siglos II y IV, y los del Cortijo Coracho, que ahora se vinculan con el interior de la ciudad.
Futuros estudios genéticos y de radiocarbono permitirán obtener más información sobre los orígenes y vínculos familiares de los individuos hallados. Además, una tesis doctoral de la Universidad de Harvard, en colaboración con la Universidad Isabel I, profundizará en los datos sobre la necrópolis de Coracho.
En definitiva, los hallazgos arqueológicos han reescrito la historia de los orígenes de Lucena, adelantando su fundación varios siglos respecto a lo que se creía hasta ahora. Una revelación que cambia por completo la cronología de la ciudad y abre nuevas líneas de investigación sobre su pasado.


