El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela anunció la liberación de un "número importante" de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, en lo que calificaron como un "gesto" del régimen bolivariano en búsqueda de la paz y la prosperidad en el país.
El anuncio fue realizado por Delcy Rodríguez, jerarca del chavismo y mano derecha de Maduro. Según sus declaraciones, esta medida se enmarca en los esfuerzos del gobierno por lograr "que nuestra República continúe su vida pacífica y en búsqueda de la prosperidad".
Sin embargo, la liberación de presos políticos en Venezuela ha sido una demanda recurrente de la oposición, organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional durante años, denunciando las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y el uso de la cárcel como herramienta de persecución política por parte del régimen chavista.
De acuerdo a cifras de organizaciones independientes, en Venezuela existen actualmente cientos de presos políticos, entre ellos líderes opositores, estudiantes, periodistas y activistas, quienes han sido encarcelados de manera arbitraria por protestar contra el gobierno o criticar sus políticas.
La decisión del régimen de Maduro llega en un momento de particular tensión política y económica en el país, con una profunda crisis humanitaria que ha provocado la migración de millones de venezolanos, y en medio de negociaciones entre el gobierno y la oposición para intentar encontrar una salida a la prolongada y compleja situación que vive Venezuela.
Analistas y defensores de derechos humanos han recibido con cautela el anuncio, señalando que será fundamental conocer los detalles de quiénes serán liberados y bajo qué condiciones, ya que en el pasado el régimen chavista ha utilizado indultos y liberaciones selectivas como maniobras propagandísticas, sin resolver realmente la crisis de presos políticos en el país.
La liberación de presos políticos ha sido una de las principales demandas de la oposición venezolana y de la comunidad internacional durante años, por lo que este anuncio podría interpretarse como un gesto del gobierno de Maduro para intentar aliviar las presiones y abrir espacios de diálogo. Sin embargo, los expertos advierten que será necesario esperar y ver si esta medida se traduce en avances concretos hacia la restauración del Estado de Derecho y el respeto a las libertades fundamentales en Venezuela.









