Moscú, Rusia - En una acción militar sorpresiva, las Fuerzas Armadas de Rusia han lanzado un ataque de represalia contra objetivos en Ucrania, en respuesta al reciente ataque con drones contra la residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod.
Según el Ministerio de Defensa ruso, el ataque tuvo como objetivo "instalaciones donde se producían los vehículos aéreos no tripulados utilizados en el ataque terrorista, así como objetivos de la infraestructura energética que sustenta el complejo militar-industrial de Ucrania".
El ente castrense ruso afirmó que esta acción fue una "represalia por el ataque terrorista ucraniano" ocurrido el pasado 29 de diciembre, cuando un grupo de drones atacó la residencia presidencial en Nóvgorod. Rusia acusó a Ucrania de ser la responsable de este ataque, aunque Kiev negó su participación.
En ese incidente previo, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, había denunciado que 91 drones fueron empleados en el ataque a la residencia de Putin, pero que todos fueron interceptados por la defensa aérea rusa.
Ahora, en un comunicado, el Ministerio de Defensa de Rusia advirtió que "cualquier acción terrorista del régimen criminal ucraniano seguirá recibiendo respuesta", dejando entrever que más ataques de represalia podrían venir en el futuro.
Esta escalada de tensión entre Rusia y Ucrania se produce en medio de los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto que estalló con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Sin embargo, las hostilidades parecen lejos de terminar, con ambos bandos dispuestos a responder con fuerza a cualquier ataque percibido.
Los analistas advierten que este nuevo intercambio de ataques podría llevar a una mayor espiral de violencia, complicando aún más las ya difíciles negociaciones de paz. Mientras tanto, los civiles de ambos países siguen sufriendo las consecuencias de esta guerra que parece no tener un final a la vista.











