Guatemala cerró el año 2025 con un récord histórico de ingresos por remesas familiares, al registrar un total de US$25 530.2 millones (aproximadamente Q195,306 millones), según datos oficiales del Banco de Guatemala (Banguat) publicados el miércoles 7 de enero.
Este monto representa un crecimiento anual del 18.7% en comparación con los US$21 510 millones (cerca de Q164,513 millones) que ingresaron al país en 2024. El resultado anual también superó las proyecciones iniciales de la Junta Monetaria, que estimaban ingresos cercanos a los US$24 521 millones (alrededor de Q187,692 millones) en remesas para el cierre de 2025.
Durante diciembre de 2025, las remesas enviadas por guatemaltecos residentes en el extranjero sumaron US$2 241.3 millones (Q17,176 millones), una cifra mayor que la registrada en el mismo mes del año anterior.
El incremento sostenido de las remesas familiares consolidó estos ingresos como una de las principales fuentes de divisas que ingresan al país durante 2025, con aportes significativos en la economía nacional.
Estos datos reflejan la importancia creciente de las remesas en la economía guatemalteca, especialmente en un contexto de pandemia y crisis económica global. Las remesas se han convertido en un pilar fundamental para el sustento de miles de familias y el desarrollo de diversas comunidades en el país.
Expertos señalan que el aumento en los envíos de dinero desde el exterior se debe a varios factores, como la recuperación económica en los principales países de destino de los migrantes guatemaltecos, principalmente Estados Unidos, así como los esfuerzos de los propios remitentes por apoyar a sus familiares en Guatemala.
Asimismo, las políticas gubernamentales orientadas a facilitar y agilizar los envíos de remesas, así como a promover su uso productivo, han contribuido a este histórico resultado.
El Banco de Guatemala y otras entidades han implementado diversas iniciativas para incentivar el uso de los recursos provenientes de las remesas en actividades que generen mayor valor agregado y desarrollo económico en las comunidades receptoras.
Analistas coinciden en que este récord de ingresos por remesas familiares representa una oportunidad para impulsar programas y políticas públicas que aprovechen este flujo de divisas en beneficio de la población guatemalteca más vulnerable.












