El Gobierno de Bolivia ha establecido un "techo temporal" del 20% para los compromisos de gasto de gobernaciones y municipios, en medio de la declaratoria de emergencia económica, financiera, energética y social que atraviesa el país.
La medida, establecida a través del Decreto Supremo 5503, estará vigente únicamente hasta que la Asamblea Legislativa Plurinacional tome una decisión definitiva sobre el asunto.
Según la información disponible, el objetivo de esta acción es contener el gasto público y preservar la estabilidad fiscal en un momento de crisis económica y social. Las autoridades argumentan que es necesario tomar medidas drásticas para hacer frente a la compleja situación que enfrenta Bolivia.
La decisión ha generado reacciones encontradas. Algunos analistas la consideran una medida necesaria y responsable, mientras que otros la critican por considerarla un recorte excesivo que podría afectar la capacidad de las autonomías para atender las necesidades de la población.
"Es una medida temporal que busca dar un respiro a las finanzas públicas, pero debe ir acompañada de un plan integral para reactivar la economía y atender las demandas sociales", señaló un experto consultado.
Por el momento, el Gobierno ha indicado que el tope del 20% al gasto de las autonomías estará vigente hasta que la Asamblea Legislativa pueda analizar la situación y tomar una decisión definitiva al respecto. Será clave seguir de cerca los debates y las repercusiones de esta medida en las próximas semanas.












