En un operativo policial sin precedentes, las autoridades de Ciudad de México decomisaron más de 900 animales, en su mayoría perros, de un refugio que operaba en condiciones deplorables. La acción forma parte de un plan del gobierno capitalino para proteger a los animales y mejorar el bienestar animal en la ciudad.
Según informó la Fiscalía local, los animales se encontraban hacinados, con poca ventilación y sin luz natural en el Refugio Franciscano. De los 936 animales rescatados, 708 "presentaban afectaciones compatibles con maltrato", lo que llevó a las autoridades a intervenir el establecimiento.
El operativo, que contó con la participación de al menos 200 policías, se desarrolló el pasado miércoles luego de que se recibieran "múltiples denuncias ciudadanas" sobre las condiciones en las que se hallaban los animales. Las inspecciones revelaron un panorama desolador: espacios reducidos, jaulas sin ventilación o techo, acumulación de heces y orina, y falta de luz natural.
Pese a los esfuerzos de los responsables del refugio por bloquear el ingreso de la policía durante horas, las autoridades lograron decomisar a los animales y trasladarlos a centros especializados para su atención. Lamentablemente, 21 animales han fallecido desde diciembre como consecuencia del grave estado de salud en el que se encontraban.
La intervención forma parte de un plan más amplio del gobierno capitalino para proteger a los animales. Entre las medidas adoptadas se encuentra la prohibición de la venta de animales en el popular Mercado de Sonora, así como la regulación de la custodia de mascotas en caso de divorcio.
Para las autoridades, este operativo es un claro mensaje de que no tolerarán el maltrato animal en la Ciudad de México. La Fiscalía ha iniciado una investigación contra los responsables del Refugio Franciscano, quienes han calificado la acción como "totalmente desproporcionada".








